Región de Murcia · Verduras

Zarangollo murciano

Calabacín y cebolla pochados lentamente, ligados con huevo apenas cuajado para lograr una textura jugosa y melosa.

Empezar receta
Zarangollo murciano tradicional con calabacín, cebolla y huevo
Imagen ilustrativa de presentación de zarangollo murciano.
Preparación20 min
Cocción45 min
Reposo5 min
DificultadFácil
Raciones6
TemporadaPrimavera y verano

Historia y tradición

El zarangollo es una receta estrechamente vinculada a la cocina murciana y a los productos sencillos de la huerta. Su preparación tradicional combina calabacín, cebolla, huevo, aceite de oliva y sal.

La clave no está en añadir muchos ingredientes, sino en cocinar lentamente las verduras y cuajar el huevo solo al final. El resultado debe ser húmedo, suave y meloso.

Ingredientes explicados

Estas cantidades están calculadas para 6 personas. El calabacín aporta jugosidad, la cebolla dulzor y el huevo liga el conjunto sin convertirlo en una tortilla.

1,5 kg calabacínFirme, lavado y cortado en medias lunas o dados.
3 ud cebollas grandesCortadas en juliana fina.
6 ud huevosBatidos ligeramente.
100 ml aceite de oliva virgen extraPara pochar las verduras.
1 pizca salAjustar al final.
1 pizca pimienta negraOpcional.

Preparación previa

Utiliza una sartén amplia para facilitar la evaporación. Corta las verduras con un tamaño uniforme y prepara los huevos solo cuando el calabacín ya haya perdido el exceso de agua.

Elaboración paso a paso

Paso 1

Elige calabacines firmes, medianos y con la piel brillante.

Paso 2

Lava y seca los calabacines; no es necesario pelarlos.

Paso 3

Retira los extremos y corta la pulpa en medias lunas finas o dados uniformes.

Paso 4

Pela las cebollas y córtalas en juliana fina.

Paso 5

Calienta el aceite en una sartén amplia a fuego medio-bajo.

Paso 6

Añade la cebolla con una pizca de sal y mézclala con el aceite.

Paso 7

Pocha la cebolla durante unos 15 minutos, removiendo de vez en cuando.

Paso 8

Evita que se dore demasiado; si empieza a tostarse, baja el fuego.

Paso 9

Incorpora el calabacín y mezcla suavemente con la cebolla.

Paso 10

Añade otra pequeña pizca de sal, recordando que la verdura reducirá mucho.

Paso 11

Tapa la sartén durante los primeros 10 minutos para que el calabacín se ablande.

Paso 12

Destapa y continúa la cocción para que pueda evaporarse el exceso de agua.

Paso 13

Cocina unos 20 minutos más a fuego medio-bajo, removiendo sin aplastar.

Paso 14

Comprueba el fondo de la sartén: no debe quedar líquido abundante.

Paso 15

Prueba el calabacín; debe estar muy tierno, pero no convertido en puré.

Paso 16

Casca los huevos en un cuenco y añade una pizca de sal.

Paso 17

Bate los huevos ligeramente, sin incorporar demasiado aire.

Paso 18

Baja el fuego al mínimo antes de añadirlos a la sartén.

Paso 19

Vierte el huevo sobre las verduras y distribúyelo por toda la superficie.

Paso 20

Remueve lentamente desde el fondo hacia el centro con una espátula.

Paso 21

Cuaja durante dos o tres minutos, manteniendo una temperatura muy suave.

Paso 22

Retira la sartén cuando el huevo todavía se vea ligeramente cremoso.

Paso 23

Deja que el calor residual termine de cuajarlo sin resecarlo.

Paso 24

Prueba y corrige de sal; añade pimienta solo si te gusta.

Paso 25

Deja reposar cinco minutos para que la textura se asiente.

Paso 26

Sirve caliente o templado con unas gotas de aceite de oliva virgen extra.

Paso 27

Acompaña con pan rústico para aprovechar la textura melosa.

El punto correcto

El zarangollo debe quedar jugoso y ligado. El calabacín estará muy tierno, la cebolla casi fundida y el huevo cremoso. No debe presentar agua en el fondo ni quedar seco como un revuelto demasiado cuajado.

Cómo evitar que quede aguado

Errores frecuentes

Variantes tradicionales y caseras

Cómo servir

Puede servirse como tapa, entrante, guarnición o plato principal ligero. Está especialmente rico templado, acompañado de pan rústico, ensalada de tomate o pescado a la plancha.

Conservación y recalentado

Guárdalo en un recipiente hermético en el frigorífico durante un máximo de dos días. Recalienta en sartén a fuego muy bajo y solo hasta que esté templado. No es aconsejable congelarlo porque el calabacín libera agua y el huevo pierde textura.

Preguntas frecuentes

¿El zarangollo lleva patata?

La versión básica puede hacerse sin patata, aunque algunas recetas familiares sí la incorporan.

¿Hay que pelar el calabacín?

No. La piel aporta color y ayuda a conservar algo de textura.

¿Cuándo se añade el huevo?

Al final, cuando la cebolla y el calabacín están tiernos y ya no queda agua abundante.

¿Debe quedar seco?

No. El punto correcto es jugoso y meloso.

¿Puede prepararse con antelación?

Puedes cocinar las verduras antes y añadir el huevo poco antes de servir.

¿Se puede congelar?

No es recomendable por el cambio de textura del calabacín y el huevo.

Información editorial

Receta documentada y revisada por Alejandro Gutiérrez el 18 de julio de 2026. Se comprobaron la coherencia de cantidades, tiempos, técnicas y recomendaciones de seguridad alimentaria. La imagen principal es una ilustración gastronómica del resultado esperado, no una fotografía documental de la elaboración.

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